¿Qué es FreeSync? – ¿Merece la pena el FreeSync en 2019?

Este artículo es una continuación de nuestro post en el que nos preguntábamos si merecía la pena el G-Sync en 2019. Y, como sugiere el título, en este post vamos a analizar si FreeSync merece la pena y, si es así, para quién.

Vamos a repasar qué es el FreeSync, por qué puede ser beneficioso para los jugadores, en qué se diferencia del G-Sync (y la sincronización adaptativa) y cuáles son algunas de sus desventajas.

¿Qué el FreeSync y cómo te puede ayudar?

Para entender qué es el FreeSync y cómo puede beneficiarte, primero tienes que tener un conocimiento básico de lo que son el desgarro de pantalla, el V-Sync y los tirones en pantalla. Intentaremos explicarte cada uno de estos aspectos tan rápido como sea posible.

El problema del rasgado de pantalla

FreeSyncEl rasgado de pantalla ocurre cuando tu tarjeta gráfica produce frames (framerate) a una velocidad más rápida de la que el monitor puede cambiar al próximo frame (tasa de refresco). En estos casos, la tarjeta gráfica está enviando imágenes al monitor más rápido de lo que este puede mostrarlas realmente y, como resultado, el juego tiene momentos en los que las imágenes parecen «rasgadas».

¡El V-Sync te ayuda! (¿O no?)

El V-Sync es una función que se creó para resolver los problemas de pantalla rasgada. Con el V-Syn activo (ya sea a través de la configuración de tu tarjeta gráfica o a través de los ajustes en algunos juegos), la tarjeta gráfica está obligada a trabajar una tasa que no sea superior que la tasa de refresco del monitor. Así que, si tu tarjeta gráfica produce una tasa de frames media de 85 FPS en un determinado juego, si juegas en un monitor de 60Hz, el V-Sync limitará a la tarjeta gráfica y no permitirá que produzca más de 60 frames por segundo. Esto, efectivamente, elimina el rasgado de pantalla. Problema resuelto, ¿verdad? ¡¿Verdad?!

¡Falso!

El problema de los tirones de pantalla

Como probablemente sepas, solo porque tu gráfica pueda alcanzar un promedio de 60 frames por segundo en un juego, no significa que siempre que juegues a ese título la gráfica vaya a producir 60 frames por segundo. En algunos casos, la gráfica podría ser capaz de conseguir más de 60 FPS. En otros casos, cuando el juego se vuelve más exigente (quizás cuando hay una explosión o algo así), puede que caiga por debajo de los 60 FPS.

Así que, ¿qué ocurre cuando tienes activado el V-Sync y tu tasa de frames cae por debajo de la tasa de refresco del monitor? La pantalla da tirones. Básicamente, los tirones de pantalla son lo opuesto al rasgado de pantalla. La tarjeta gráfica, en lugar de producir imágenes a un ritmo más rápido de lo que el monitor puede mostrar (rasgado), ahora produce imágenes a un ritmo más lento de lo que el monitor puede mostrar. Esto provoca tirones en la pantalla. Parece como si el juego «saltara» hacia delante o «se retrasase», lo que puede ser especialmente problemático para los jugadores competitivos en mitad de una acalorada batalla.

Introduciendo el FreeSync de AMD

FreeSync

La tecnología FreeSync de AMD tiene por objetivo resolver los problemas tanto de rasgado como de tirones de pantalla. Y, aunque AMD no fue el primero en desarrollar una solución para resolver estos problemas, su solución FreeSync es actualmente la opción más usada y ampliamente disponible para solucionar los problemas de tirones y desgarros.

En esencia, el FreeSync permite al monitor «sincronizar» su tasa de refresco para que coincida con la tasa a la que la tarjeta gráfica está produciendo nuevos frames.

Esto significa que con el FreeSync activado, el monitor ya no mostrará frames demasiado rápido o demasiado lento y dejarás de sufrir tirones y desgarros.

Pros y contras del FreeSync

Aunque el FreeSync parece perfecto y consigue casi todo lo que pretende, tiene algunas desventajas que deben tenerse en cuenta, especialmente cuando hay soluciones alternativas (es decir, G-Sync).

Así que, a continuación, analizaremos una cosa importante a favor de elegir el FreeSync y un par de cosas que se vuelven contra él.

FreeSync es significativamente más barato que G-Sync

La tecnología FreeSync de AMD tiene una gran ventaja con respecto a los monitores G-Sync de NVIDIA: Los monitores con FreeSync son mucho más asequibles que los monitores con G-Sync.

Esto es principalmente porque FreeSync es una rama de la tecnología adaptativa estándar de código libre. Se trata de una solución basada en software.

La tecnología G-Sync de NVIDIA, por su parte, es una solución basada en hardware. Los fabricantes de monitores tienen que pagar para usar los módulos G-Sync en sus modelos. El problema es que esos fabricantes de monitores no asumen los costes asociados con la instalación de los módulos G-Sync de NVIDIA en sus monitores. Te pasan el coste extra a ti, el consumidor (eso no quiere decir que los culpemos por ello).

FreeSyncPor poco menos de 350 Euro, el Lenovo S27g es uno de los monitores G-Sync más baratos disponibles en la actualidad. Los monitores FreeSync de calidad, por su parte, pueden encontrarse por menos de 200 Euro.

Esto hace que el coste de un monitor G-Sync sea significativamente mayor que el de uno FreeSync, ya que el FreeSync es mucho más fácil (y menos caro) de implementar. Como resultado, hay muchos más monitores FreeSync que G-Sync en el mercado.

No puedes usar FreeSync con una tarjeta gráfica NVIDIA

«Bueno, dicho de esa forma, ¡el FreeSync parece la única opción obvia por su menor coste de entrada! ¡Combinará perfectamente con mi GTX 1070!»

Por desgracia, no lo hará.

Un problema con el FreeSync (y, en consecuencia, con el G-Sync) es que solo es compatible con tarjetas gráficas de AMD. Así que, si tienes una gráfica NVIDIA y quieres aprovechar un monitor que ofrezca tecnología de frecuencia variable, solo tienes una opción: pagar un precio premium por un monitor con G-Sync.

Pero lo mismo ocurre con los monitores G-Sync. No son compatibles con las tarjetas gráficas AMD y solo funcionan con gráficas NVIDIA.

FreeSync tiene unos estándares menos estrictos, que no siempre resultan en una experiencia consistente

El otro problema con el FreeSync es que no todos los monitores FreeSync cuentan con los mismos estándares. En algunos monitores FreeSync, la tasa de refresco variable se activa en un rango de entre 40Hz y 144Hz. En otros monitores FreeSync, la tasa de refresco no va más allá de 48-75Hz.

En cambio, los monitores G-Sync están estrechamente regulados y deben cumplir unos requisitos muy específicos para poder venderse como monitores G-Sync. Eso significa que, cuando compras un monitor G-Sync, puedes estar tranquilo de que tendrás un monitor que puede gestionar el rasgado y los tirones de pantalla dentro de un amplio espectro de frecuencias de refresco.

FreeSyncEn los monitores FreeSync, la cantidad real de rasgado y tirones que reducen variará de un monitor a otro. Así que, aunque hay monitores FreeSync muy baratos en el mercado, eso no significa que ofrezcan la experiencia definitiva en cuanto a tasa de refresco.

Eso significa que, si tienes una tarjeta gráfica AMD y quieres un monitor FreeSync, tienes que hacer algunos deberes extra a la hora de comparar opciones para asegurarte de que el monitor que elijas te proporcionará la mejor experiencia para tus necesidades.

¿Merece la pena el FreeSync? Nuestra respuesta final

Sí, al igual que el G-Sync merece la pena bajo unas circunstancias y para unos usuarios determinados, el FreeSync merece la pena en ciertos escenarios y para ciertos usuarios.

Si ya tienes una tarjeta gráfica AMD, o vas a montar (o a comprar) un ordenador gaming de media o alta gama con una gráfica AMD, entonces merece la pena un monitor FreeSync.

Pero, de nuevo, simplemente recuerda cuando vayas a comprar un monitor FreeSync, que no todos los monitores FreeSync están creados por igual. Elige un monitor FreeSync que funcione con un rango de tasas de refresco tan amplio como sea posible.

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